LA GESTACIÓN EN LA PERRA: dudas más frecuentes

5 de May del 2017

La gestación en la perra tiene una duración media de 58-63dias; la mayoría de las perras paren sin problemas, sobretodo si hay un ambiente tranquilo y la perra está en condiciones.

Antes de programar una gestación, la perra ha de estar vacunada y desparasitada tanto interna como externamente.

Durante la gestación la perra puede hacer una vida más o menos normal aunque lo más tranquila posible; es aconsejable que haga ejercicio de forma regular ( paseos) , excepto cuando esté en la parte final de la gestación que se ha de limitar el ejercicio a paseos cortos.

En cuanto a la dieta, ha de consumir un alimento de buena calidad, alrededor de la tercera semana, muchas perras sufren la pérdida de apetito, esto puede persistir durante una semana. Algunas veces también hay nauseas y vómitos ligeros. Por lo general, el apetito regresa a la cuarta semana.

Las perras preñadas requieren más proteína e hidratos de carbono de lo normal, esto se cubre con una dieta de alta calidad o una dieta de cachorros (sobretodo esta indicada en el último tercio de gestación que es cuando hay un crecimiento notable de los cachorros).

No se deben administrar suplementos vitamínicos a las perras preñadas. La complementación con calcio está contraindicada.

Se puede confirmar la gestación y hacernos una idea del número de cachorros que lleva mediante una ecografía, la cual se puede realizar a partir de día 21-25. También es muy importante hacer una Rx a partir del día 45 para saber el número de cachorros, tamaño y posición.

En el momento del parto pueden surgir complicaciones, esto se le denomina Distocia y pueden ser debidas: Al tamaño de la camada:

- Un número elevado de cachorros puede provocar fatiga a la perra y detener el parto.

- Una camada poco numerosa (1-2 cachorros) por lo general son más grandes y puede que no pasen por el canal del parto o pasen con dificultad.

Las distocias también pueden ser debidas a la hembra, perras muy nerviosas y primerizas tiene más riesgo. Hay razas con mayor predisposición a complicaciones y la mayoría terminan en cesárea (bulldog, carlinos…).

La mayoría de las perras sufren una bajada de la temperatura, normalmente menos de 37,2ºC unas 24-48 horas antes del parto.

En la 1ª Etapa del parto, la perra muestra signos de jadeo, inquietud e intensificación del comportamiento de anidación; esto se suele dar 6-18 horas después del descenso de la Tª rectal. La mayoría también presentan una secreción mucosa por la vulva (indicativo de que empieza a dilatar).

En la 2ª Etapa del parto, se acontecen las contracciones y la expulsión de los cachorros. Los cachorros nacen cada 30-60 minutos de media, siempre tras la expulsión de los cachorros y a los 15-20 minutos más o menos suele salir la placenta (membrana verduzca). Es muy importante darse cuenta que las expulsa todas, ya que una retención placentaria conllevaría a una metritis con las complicaciones que ello supone. Se ha de permitir que la perra ingiera 1-2 placentas ya que esto intensifica el comportamiento maternal y la bajada de leche. La ingestión de más placentas podría provocar diarrea en la madre.

En cualquier caso, si se produce una de las siguientes circunstancias, no dude en llamar a su veterinario:

1) Perra que llega a la fecha del parto esperada sin manifestar disminución de la Tª o trabajo del parto.

2) Perra que no presenta signos de la 1ª etapa del parto unas 12-18 horas después de la caída de la Tª.

3) Perra que no avanza a la 2ª etapa de trabajo del parto después de 6-8 horas desde la 1ª etapa.

4) Perra que empuja de forma activa durante 20 minutos o presenta contracciones abdominales débiles e intermitentes durante una hora y no expulsa ni cachorros o sólo membranas.

5) Cuando ha pasado más de una hora entre nacimientos de cachorros sin más signos de trabajo activo.

6) Cuando presenta una secreción verde oscuro o sanguinolenta por vulva.

Si se tienen en cuenta estos cinco puntos, estamos ayudando a aumentar la supervivencia de los cachorros ya que esto permite la identificación y resolución temprana de cualquier problema por parte del veterinario.